CONSEJOS SERVICLORO PARA ELEGIR
el tipo de medidor según la aplicación

CO CO Dentro de la gestión del recurso hídrico y el uso eficiente de éste, además de la gestión de fluidos utilizados en las diferentes aplicaciones y actividades económicas, se debe garantizar un consumo sostenible, y para ello existen diferentes instrumentos de medición que permiten conocer su disponibilidad con el propósito de controlar y realizar seguimiento para adoptar medidas orientadas al uso eficiente, contribuyendo al desarrollo económico y suministro del recurso a la población.

Los instrumentos para la medición de caudal se pueden encontrar de diferentes tipos, dentro de los cuales cabe destacar principalmente y comercialmente los medidores mecánicos, electromagnéticos y ultrasónicos, cuyo principio de funcionamiento y aplicación varía en función de las características y tipos de agua; tales como, agua residual, potable o cruda, propiedades del fluido; como el caudal, presión, temperatura, densidad, viscosidad, abrasividad, etc. De ésta manera estos equipos suministran datos que ayudan a calcular y analizar el flujo que pasa a través de una tubería, canal o tanque, obteniendo información para el análisis estadístico de disponibilidad del recurso o insumo y monitoreo sobre su distribución.

De esta manera y de acuerdo a las diferentes aplicaciones donde se pueden integrar los equipos de macromedición, es conveniente siempre tener un equipo para cumplir con las legislación acerca de la gestión del recurso hídrico al igual que contar con información actual y confiable que permita mejorar la operación del sistema de suministro de agua y así también los diferentes fluidos o productos utilizados en otras actividades de tipo industrial, atendiendo las necesidades de calidad y cantidad.

La macromedición puede aplicarse en varios aspectos dentro de los cuales se puede encontrar la medición de flujo de agua potable o residual para los acueductos cuyo principal objetivo es conocer los caudales extraídos de acuerdo a los volúmenes acordados o concesionados y conociendo a partir de esto la cantidad de agua producida determinando su eficiencia, además de conocer posibles pérdidas del recurso en su distribución, al igual que sirve como parámetro para las autoridades en la gestión de agua residual que va a parar a tratamientos posteriores o inclusive a cuerpos como ríos o mares, por otro lado en la parte industrial se hace necesario tener estos equipos pues de ellos depende la gestión de los recursos e insumos los cuales serán la materia prima para generar los productos que irán después a la venta dentro de los cuales se pueden encontrar productos alimenticios, productos químicos, etc.

Conociendo ya las aplicaciones donde se pueden implementar los equipos para medición de flujo, surge la incógnita de cómo escogerlos de acuerdo a cada necesidad, de esta manera y como anteriormente se mencionó todo depende de las características como el tipo de fluido y sitio de instalación. Los medidores mecánicos son comúnmente usados por su bajo costo en comparación con otras tecnologías ya que su principio de funcionamiento es sencillo, sin embargo, generan una pérdida de carga grande por lo tanto su error de medición puede ser alto ya que estos tienen dificultades a la hora de medir en tuberías cuyo flujo es bajo y además con presencia de aire. De esta manera estos medidores son plenamente recomendados para agua potable bajo condiciones de tuberías totalmente llenas y libres de presencia de sólidos. También se cuenta con medidores mecánicos para medición de agua caliente.

Los medidores electromagnéticos funcionan con energía eléctrica o a baterías y su principio se basa en el voltaje inducido por un elemento conductor que pasa a través de un campo magnético (generado por el medidor) y cuyo voltaje es proporcional a la velocidad del elemento conductor, dentro de sus ventajas se encuentra que no tienen partes móviles, la pérdida de carga es muy baja, ofrecen exactitud a la hora de medir y manejan un amplio rango de flujo, lo que permite que sean usados en situaciones en las cuales hay alta presencia de sólidos, agua residual, productos químicos dependiendo su abrasividad, los fluidos deben ser conductivos para la óptima operación del medidor, aplicaciones en las cuales se necesite llevar información a sistemas informáticos como cuarto de control con PLC.

Los medidores ultrasónicos generan una señal sónica transmitida a través de la tubería o canal y la velocidad con la que regresa dicha onda al transmisor o receptor es traducida en velocidad flujo, estos equipos permiten realizar mediciones sin necesidad de obstruir o destruir una tubería ya que no son intrusivos, se pueden utilizar en aguas con baja concentración de sólidos en suspensión y su funcionamiento e instalación depende al tipo de tubería, canal o tanque. Cuentan con protocolos de comunicación para llevar la información a cuartos de control con PLC.

Finalmente, existen otro tipo de medidores, que son mecánicos digitales, pero diseñados para aplicaciones industriales, donde los flujos a medir pueden ser diversos químicos usados en la producción, estos medidores, traen materiales de alta resistencia química, y pueden controlarse remotamente con señales externas, o por la programación que permitan los diversos controladores, con el fin de llevar un estricto registro de caudales y procesos automatizados.

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