Poner en funcionamiento una bomba es: cebar, poner en marcha y controlar. Suena muy sencillo pero hay pormenores que pueden hacer la diferencia. En esta entrega todos los controles que debemos hacer una vez puesto en marcha el equipo.
En ediciones anteriores hemos hablado de las previsiones y verificaciones que debemos tomar antes de la puesta en marcha para que todo esté en orden (ver M3h Nº 43) también hemos hablado detalladamente del cebado de la bomba (ver M3h Nº40). Aunque parece que todo estaría listo y es muy fácil ya poner en marcha el equipo, hay pequeños grandes detalles que debemos tener en cuenta, conocer y saber cómo actuar para que el trabajo de la bomba y su vida útil sea el óptimo.
LOS PINGOS SE VEN EN LA ARENA
Cuando el equipo y el sistema son nuevos, poner en marcha el equipo resulta en la prueba real y verificación de que todo lo que calculamos en el proyecto y dimensionamiento sea correcto, o no. Aquí es donde se ven en primer momento cuestiones básicas como si el equipo fue sobredimensionado, o si queda chico (por desestimar las pérdidas de carga por rozamiento). Ambos son errores bastantes comunes, no sólo en aplicaciones domiciliarias, también sucede en comerciales e industriales de gran envergadura.
LISTOS, YA: ¡ARRANQUE!
En la edición anterior detallaba pasos y puntos que debemos tener en cuenta hasta este momento, el equipo acaba de arrancar. Estando seguros que el equipo está trabajando con líquido es momento de comenzar la verificación.
Lo primero que hay que verificar es el amperaje del motor ya que se puede correr el riesgo de hacerlo trabajar en un amperaje superior al nominal, con su consecuente deterioro del bobinado. Si el amperaje es el que figura en la chapa de identificación del motor o menor es correcto, podemos seguir con el resto de los puntos a verificar.
En caso de ser mayor (y de verificar que no se produzca por baja tensión), debemos reducir la carga que le exige la bomba al motor para que no se dañe y después encontrar el origen real de ese sobre consumo. En bombas centrífugas debemos cerrar la llave que se encuentra a la salida de la bomba, de esta manera estaremos reduciendo la potencia absorbida por la bomba y así el consumo del motor eléctrico. Si fuera del tipo desplazamiento positivo, al contrario, al abrir la válvula de salida del equipo se reducirá la potencia requerida. Es indispensable para esta situación y el resto de las verificaciones contar con la curva de rendimiento de la bomba para poder cotejar, sobre todo en casos particulares o menos habituales, donde por ejemplo en bombas radiales o de flujo mixto la curva de potencia puede comportarse similar a la de desplazamiento positivo.
CONTROLANDO CAUDAL-PRESIÓN
Recién puesto en marcha el equipo comienza la verificación de cómo está funcionando, para hacerlo correctamente deberemos contar con la curva de rendimiento de la bomba para poder cotejar y entender, caso contrario estaremos a ciegas.
Tendremos entonces la bomba funcionando y la curva de rendimiento en la mano, ahora ¿cómo sabemos en qué punto de la curva está operando el equipo? , para ello debemos tener algún valor de presión o de caudal.
Relevar Presión de operación. En toda instalación debemos si o si contar un manómetro a la salida de la bomba. Sencillo, económico y muy fácil de instalar, un manómetro a la salida de la bomba (y antes de la válvula que se encuentra en la cañería de impulsión) nos permitirá relevar el valor de presión a que la bomba está operando. En caso de que la bomba reciba una presión considerable en la entrada deberemos tener un manómetro adicional en la cañería de succión, y deberemos restar la presión de entrada a la de salida, para conocer la presión que opera la bomba. Con este valor realizamos la lectura en la curva de la bomba. Relevar Caudal de operación. Si no tenemos manómetro otra posibilidad, la menos habitual, es contar con un caudalímetro que nos indicará el valor de caudal al que está operando la bomba. Con ese valor realizamos la lectura de la curva. Pero en solo un bajo porcentaje de las aplicaciones se lo utiliza.
Otras veces no tenemos manómetro ni caudalímetro, pero si acceso para observar como varia el nivel de los tanques, ya sea el de bombeo o el elevado (o el llenado del depósito de una máquina, etc.). Cronometrando el vaciado o llenado de un tanque podemos obtener un valor de caudal, cuya exactitud dependerá del relevo de medidas. Por ejemplo un tanque de base cuadrada que tiene 2 m de lado y la bomba en 15 minutos vacía 0.50 m, estará bombeando 8 m3/h (2x2x0.5=2 m3 cada 15 min). Con ese valor podemos ingresar en la curva y tener un valor medianamente certero para cotejar.
Ya sea por el valor de presión o de caudal, en la curva de rendimiento podemos ver y analizar todos los valores: caudal, altura, potencia absorbida, eficiencia, ANPA, etc. A partir de eso tomar analizar y tomar las decisiones correctas.
CONTROLAR PÉRDIDAS DE AGUA e INGRESO DE AIRE
Operando con presión debemos constatar que no existan puntos donde el sellado sea insuficiente: juntas de bridas, uniones dobles, conexiones con válvulas y controles.
CONTROLAR INGRESO DE AIRE
En el tramo de succión, donde debería haberse realizado una prueba hidráulica, es posible que no veamos pérdidas ya que tenemos presión negativa. Si hubiera un punto mal sellado, lo que sucede es que ingresará aire en el sistema. Para asegurar que esto no esté aconteciendo podemos verificarlo en un visor que esté en algún punto de la cañería (tramo de impulsión), obviamente si lo tenemos. Otra posibilidad más factible es observando el flujo que llega al tanque que está llenando la bomba, en ambos casos en el flujo no deben existir burbujas en suspensión. Si las hubiera hay que verificar de inmediato todo el sellado del tramo de succión. (Recomendamos leer M3h Nº56).
PRESIÓN MÁXIMA
Cerrando solo unos segundos la válvula que se encuentra a la salida de la bomba, podremos leer en el manómetro la presión máxima que desarrolla. Esto es útil para verificar que el sistema soporte esa presión y en bombas centrifugas acopladas (“eje libre”), donde muchas veces se utilizan diferentes diámetros de impulsor, verificar la presión máxima es un recurso para constatar ese diámetro sin necesidad de desarmar a bomba y que ante cualquier inconveniente surjan conflictos con la garantía del equipo.
¡Atención! En bombas de desplazamiento positivo esto puede producir daños de no poseer una válvula de alivio.

FIGURA 1
La presión máxima a válvula cerrada puede ayudar a conocer el diámetro del impulsor, dependerá de la exactitud en la lectura y en la información. Puede ser de orientativa a bastante exacta.
BY PASS o CIRCUITO DE RECIRCULACIÓN
En la edición 70 hemos hablado del uso del By Pass, donde casi siempre lo que sucede es que la bomba opera en dos puntos diferentes de la curva, uno directo sin by pass y otro punto de operación con by pass. Por ello debemos constatar que ambos puntos estén dentro del rango recomendable de operación del equipo. Suena muy obvio y redundante, el tema es que muchas veces el foco de atención está en el proceso donde la bomba es uno de los tantos elementos que participan y se pierde en esa tormenta de valores. Pero luego cuando la bomba falla o se daña salta a primer plano. Mejor prever.
AUTOMATISMOS
Para el trabajo del equipo hay una gran cantidad de automatismos y controles que facilitan el trabajo. Elementos que arrancan, paran y varían el trabajo del equipo, esto se regula principalmente observando lo que necesitamos en la aplicación o proceso a la que estamos aplicando la electrobomba, pero es vital que éstos seteos se realicen también acorde a los valores que soporta y debe trabajar el equipo. Por ejemplo: presóstato en presiones dentro de los valores aconsejados en la curva; termostato que no supere la temperatura min o máxima que pueda trabajar la bomba; etc.
PERSPECTIVA GENERAL
El andar de la bomba debe ser sereno, no debe tener ruidos y vibraciones excesivos. Los anclajes deben ser firmes. La cañería no debe vibrar y si lo hiciera habrá que agregar soportes.
Muchas veces para dar en el primer arranque se retiran protectores (como el que cubre el acoplamiento) todas estas protecciones deben quedar puestas en su lugar.
Cuando los equipos necesiten de algún elemento externo que adecue o proteja el trabajo de la bomba o de alguna pieza crítica, verificar que esa adecuación esté funcionando correctamente. Estos elementos externos o asistencias pueden ser refrigeración externa del cierre (sello mecánico o prensaestopas); circuito de calefacción que impida que el fluido bombeado se solidifique; ventilador adicional para refrigerar el motor (casos especiales de velocidad variable); agitador en el tanque de aspiración para impedir la sedimentación de sólidos; etc. Es decir todo lo que ayude a que la bomba opere correctamente.
Autor: Sr. Hernán Levy
Publicado en Versión papel Edición Nº 76 Año 13 – Agosto/ Septiembre 2016.
Registro de propiedad intelectual realizado y vigente.
La reproducción parcial o total está penada por ley Nº11.723.
MÁS INFORMACIÓN
Recuerden que está disponible nuestro CONSULTORIO TÉCNICO gratuito de la revista, directamente enviando un correo electrónico a consultorio@guiadebombas.com o ya sea ingresando en nuestra web www.guiadebombas.com en la sección contacto y desde el formulario hacernos llegar su consulta.
CAPACITACIONES M3h
Este como tantos otros temas técnicos son desarrollados en las capacitaciones que brinda M3h, manteniendo un lenguaje claro y sencillo, de manera de que todos puedan incorporar los conceptos y los vean aplicados a su propio trabajo y responsabilidades.
Consulte por grupos cerrados (In Company) capacitacion@guiadebombas.com o al (+54 11 – 47760940).
Puede descargar esta nota desde aquí

AR