GLOBAL La transición hacia la calefacción con bajas emisiones de carbono está ganando protagonismo tanto a nivel europeo como nacional, pero sus efectos no se manifiestan de forma uniforme en todos los países.
Las normativas de construcción, los objetivos de electrificación, la regulación de los refrigerantes y la futura fijación de precios del carbono refuerzan el abandono de la calefacción basada en combustibles fósiles. Para los fabricantes de bombas de calor, el reto reside en comprender no solo los cambios normativos, sino también cómo estos están empezando a configurar los mercados en toda Europa.
El efecto acumulativo se hace cada vez más evidente
La política europea lleva años apuntando hacia una calefacción más eficiente y con menores emisiones. Lo que está cambiando ahora es la forma en que esto se refleja directamente en el mercado. En 2025, las ventas de bombas de calor aumentaron en 12 de los 16 países europeos, con un total de 2,62 millones de unidades vendidas, lo que elevó la base instalada en Europa a unos 28 millones. La tendencia general es más clara y tiene mayor relevancia comercial.
Una misma dirección, diferentes respuestas del mercado
Europa sigue siendo un conjunto de mercados de calefacción distintos, y las decisiones políticas nacionales continúan determinando la rapidez con la que se produce la adopción de estas tecnologías. Los recientes acontecimientos en Europa sugieren una tendencia general similar: donde el apoyo es más claro y estable, los mercados tienden a responder con mayor rapidez.
Alemania y el Reino Unido son ejemplos claros de cómo un apoyo político estable puede impulsar el crecimiento, mientras que otros mercados demuestran la rapidez con la que el progreso puede ralentizarse cuando el apoyo se vuelve menos predecible. En Alemania, por ejemplo, las bombas de calor representaron casi la mitad de todos los sistemas de calefacción vendidos el año pasado, un hito en un mercado tradicionalmente asociado a las calderas.
Un cambio en el panorama comercial
Tras la caída de 2024, el mercado de las bombas de calor se recupera un 11 % en 2025, lo que supone un reto comercial para los fabricantes: tomar decisiones sobre productos y alianzas que seguirán siendo relevantes a medida que el mercado evolucione. Es evidente que la claridad en las políticas desempeña un papel cada vez más importante a la hora de determinar dónde se genera primero el impulso.
En Grundfos, colaboramos con nuestros socios en este panorama cambiante, apoyándolos en su respuesta a las condiciones actuales del mercado y preparándolos para la transformación a largo plazo del sector de la calefacción.

AR