MOTORES SUMERGIBLES Y SU REPARACIÓN
¿estator rebobinable o encapsulado?

GLOBAL GLOBAL Aquéllos   involucrados con las bombas de pozo tubular con motores sumergibles pueden tener la oportunidad de debatir acerca de cuál es la mejor opción de motor, de acuerdo con lo que existe en el mercado y donde Franklin electric es un importante jugador. Uno de los principales aspectos que se debaten es si es mejor que el estator sea rebobinable o encapsulado.

Un motor (sumergible o no), es básicamente una máquina (típicamente asíncrona) en la cual, mediante un estator produce un campo magnético e induce un rotor (tipo jaula de ardilla). Al introducirse un rotor, este es repelido por dicho campo, generando en sí una rotación y par constante, lo cual es aprovechado, por ejemplo, para mover una bomba.

Por lo general, cuando se habla de problemas eléctricos (variabilidad de corriente y tensión, perdida de fase, desbalance, corto circuito, etc.) y otros como mala refrigeración o corrosión ambiental, casi siempre se verá involucrado el estator, ya que es la parte más grande, expuesta y crítica de un motor eléctrico.

El debate inicia cuando dicha parte falla. Para volver a poner en servicio el motor ¿qué es más conveniente? ¿Reemplazar el cable o bobinado de inducción interno del estator?, ¿o reemplazar el estator completo por uno nuevo, como es el caso de los motores encapsulados?

Obviamente, esta evaluación se debe hacer sólo si el estator es la única parte afectada. Por otro lado, cuando también están involucradas en la falla otras partes como: sellos mecánicos, empaques, bujes (bocinas), chumaceras o rodamientos, rotor, etc., siempre debemos considerar los costos a largo plazo y evaluar si hacer una reparación es o no, en este caso, más conveniente que hacer un reemplazo por un motor nuevo.

Quizá a simple vista parezca que hacer una reparación es mucho más económico que reemplazar el equipo completo. Pero, imaginemos, ¿qué pasaría si el equipo, tras ser reparado y entrar nuevamente en servicio, vuelve a fallar en poco tiempo? ¿Quién pagaría los costos de extraer la electrobomba, transportarla a un taller y pagar una mano de obra especializada que garantice un buen trabajo de reparación, todo esto por segunda ocasión? Sin contar el costo de producción que se pierde durante el tiempo que no se bombea agua. Como dice el viejo refrán, “lo barato sale caro”. Es importante tener en cuenta que en algunos casos será más conveniente hacer un reemplazo por un motor nuevo.

FE All Motors Product Grouping

Una vez identificado que lo más conveniente es hacer una reparación (considerando los argumentos mencionados anteriormente), vamos a evaluar: ¿qué es un estator rebobinable?, ¿qué implica que sea de un motor sumergible? y ¿cómo evaluar si es nuestra mejor opción de selección?

Un estator rebobinable, como indica la palabra, quiere decir que su inducido (que típicamente es alambre magneto de cobre), puede volverse a bobinar. A diferencia del rebobinado en motores estacionarios o refrigerados por aire, su proceso de refrigeración es mucho más complejo, ya que este alambre debe estar en un “ambiente húmedo” (agua o aceite) que actúa como medio de trasferencia de calor hacia la carcasa externa del motor y así disiparlo mediante flujo de agua circundante de pozo. Por ende, el alambre debe estar cubierto por un recubrimiento flexible aislante (como PVC, PE o PE2/PA). También estará limitado por el poco espacio que hay dentro de un estator alargado y de diámetro limitado, para que pase por un casing de pozo tubular angosto. Todo esto indica que es una labor dispendiosa y muy cuidadosa. Dicha labor, en lo que hemos visto, sigue siendo hasta la fecha muy “artesanal”.

En conclusión, rebobinar motores sumergibles es ideal siempre y cuando se asuma que se va a hacer una labor dispendiosa y artesanal (sobre todo en motores baño en agua) por un taller especializado, más aún cuando se trata de motores grandes, caros o versiones especiales (como los de construcción en 316SS). Tomar en cuenta, además, que la garantía del trabajo la ofrece quien hace la labor de rebobinado y se debe estar dispuesto a esperar al menos de 2 a 4 semanas de servicio.

ESTATOR ENCAPSULADO

Un estator encapsulado o sellado se caracteriza porque, a diferencia del estator rebobinable, su inducido (que también típicamente es alambre magneto de cobre) es sellado por una resina o sellante especial, haciendo que quede hermético y que no pueda ser reemplazado. Este tipo de estatores se caracterizan por ser más rápidos de fabricar versus los rebobinables, ya que su proceso tiende a ser más automatizado y menos artesanal. Aquí, la resina epóxica especial sustituye el líquido (agua o aceite) como medio de transferencia de calor hacia la carcasa externa del motor y así disiparlo mediante flujo de agua circundante de pozo. También tienden a resistir más calor, las bobinas ya no necesitan de una cubierta flexible sensible a perdida de aislamiento (como en los rebobinables) sino que van solo con el barniz del alambre normal (como en los motores estacionarios o refrigerados por aire), permitiendo aislamiento equiparable al de un Motor “Duty Inverter”, con aislamientos como el Clase F – 155 °C.

En conclusión, si bien suele ser más costoso que hacer un rebobinado, es ideal optar por un estator encapsulado cuando se requiere un reemplazo del estator dañado más rápido y garantizado. Esto se traduce una reparación más sencilla del motor, menor tiempo fuera de servicio y mayor probabilidad de durabilidad versus el rebobinado.